
¡Dejen de tirar a la basura los calentadores para gallineros! Seamos honestos: los gallineros son un lugar hostil para los equipos electrónicos. Debido a los vapores de amoníaco, el polvo constante y la humedad, es como si estuviéramos en un lugar donde la corrosión puede desarrollarse rápidamente. La mayoría de los calentadores impermeables están fabricados como un único bloque hermético. ¿El problema? En cuanto uno de los elementos calefactores se daña, todo el aparato se convierte en un trozo de metal inútil y caro. Nos cansamos de eso. Por eso optamos por un diseño modular de tipo infrarrojo. La ventaja de este enfoque Diseñamos nuestros módulos infrarrojos de tal manera que sean fáciles de reemplazar. En lugar de enterrar los elementos calefactores profundamente dentro del chasis, utilizamos terminales de conexión rápidas. Piénselo como cambiar una bombilla: si una bombilla deja de funcionar después de cinco años, no tiras todo el calentador. Simplemente sacas el módulo dañado y colocas uno nuevo. Solo se necesitan minutos; no hay necesidad de reconectar los cables, ni problemas, y casi no hay tiempo de inactividad. Calor que realmente llega al objetivo Lo bueno de los sistemas infrarrojos es que utilizan radiación de onda corta. En lugar de desperdiciar electricidad intentando calentar el aire en un ambiente húmedo, el calor llega directamente a las aves y al suelo. Dado que estos ambientes son muy húmedos, invertimos mucho tiempo en sellar los puntos de conexión y utilizar carcasas que no se oxiden. Un consejo: estos elementos generan una gran cantidad de calor. Asegúrese de que los soportes de montaje puedan soportar esa carga; de lo contrario, el marco podría deformarse con el tiempo. El problema de los cinco años Por lo general, alrededor de los cinco años, los elementos calefactores comienzan a perder eficacia. Los filamentos se vuelven más delgados y el calor disminuye. En un sistema tradicional, reemplazar ese elemento es un verdadero problema. Hay que desmontar toda la carcasa impermeable, y una vez roto el sello original, resulta casi imposible volver a hacerla impermeable. Con nuestro sistema, la carcasa externa permanece intacta. Solo se manipula el núcleo interno. Esto mantiene el sello impermeable, reduce los costos de reparación y, lo más importante, mantiene a las aves calientes sin complicaciones.