
Deje de luchar contra los calentadores para doblar vidrio
Hacer que el vidrio templado se doble de la forma adecuada requiere un equilibrio preciso. Es necesario que el calor alcance ese punto óptimo en el que el vidrio se ablanda, pero si se equivoca la temperatura, se producirá un choque térmico y se desperdiciará mucho material.
Pero aquí está el verdadero problema: actualizar los elementos de calentamiento. Por lo general, eso implica tener que fabricar piezas especiales y realizar una reparación completa de la máquina. Creemos que eso es absurdo.
Por qué es importante la conexión
La mayoría de los hornos para doblar vidrio tienen conexiones complicadas o formas extrañas. Cuando se compra un nuevo calentador, la conexión suele ser el elemento que dificulta todo el proceso.
Por eso, nuestros calentadores son reemplazos compatibles con facilidad. Ya sea que se trate de terminales estándar o de formas especiales, nuestros componentes encajan perfectamente. No será necesario abrir el gabinete de control ni pasar horas modificando los soportes del calentador. Simplemente funciona.
Instalación y mantenimiento seguro
Nadie quiere que su línea de producción se detenga todo un día solo para cambiar una pieza. Hacemos que la instalación sea rápida para que pueda volver a trabajar cuanto antes. Además, utilizamos materiales que se expanden y contraen al mismo ritmo que los marcos existentes. Eso significa que no habrá grietas cuando las cosas se calienten.
Un consejo importante: preste atención al consumo de energía. Si cambia a un elemento de mayor potencia para acelerar el proceso, asegúrese de que los cables puedan soportar esa corriente adicional. Si se expone demasiada potencia a través de cables viejos, se dañarán los contactos en la conexión. No es una forma agradable de pasar un martes.
Diseñados para el mundo real
Los fabricamos para líneas de producción a gran escala, donde cada hora de paro representa una gran pérdida económica. Al eliminar esos adaptadores molestos, puede cambiar un elemento dañado en pocos minutos. Nos preocupamos mucho por el encaje mecánico, porque si el calentador no encaja bien, habrá espacios entre él y el vidrio. Y esos espacios significan calor desigual.
Nos aseguramos de que el calentador se ajuste perfectamente, para que el vidrio reciba el calor que necesita, justo donde lo necesita.