
Cuando llega el invierno, el problema no es solo la temperatura del aire, sino también las superficies frías que rodean al cuerpo y que absorben el calor de él. Puede haber una habitación cuya temperatura indica que está a un nivel cálido según el termostato, pero aun así uno pueda sentirse muy frío. Es aquí donde entra en juego una chimenea eléctrica empotrada con calefacción por infrarrojos verdaderos. Esta tipo de chimeneas emite calor radiante que calienta a las personas y los objetos directamente, y no solo al aire.
Lo importante detrás de este funcionamiento
La calefacción por infrarrojos comienza en el emisor. En esta chimenea eléctrica empotrada, un elemento de fibra de carbono se calienta rápidamente y emite ondas infrarrojas largas que se expanden sin perder tiempo calentando el aire intermedio. Se siente calor directamente en segundos, como si uno estuviera cerca de una ventana iluminada por el sol.
La unidad funciona con una corriente eléctrica estándar de 120 V, por lo que cumple con los requisitos eléctricos normales. Su diseño fino permite que haya espacio libre en el suelo. Un termostato integrado mantiene una temperatura constante, y un sistema de seguridad evita el sobrecalentamiento.
Por qué este método funciona tan bien
En las áreas residenciales, la comodidad debe ser inmediata y constante. La calefacción por infrarrojos calienta directamente la superficie de la piel y los tejidos, lo cual ayuda a que los vasos sanguíneos se dilaten y mejore la circulación sanguínea. Para las familias, esto significa menos escalofríos, menos quejas por pisos fríos, y un calor suave y uniforme que hace que la habitación parezca acogedora desde el momento en que uno entra.
Los músculos se relajan, y el calor es profundo: no hay corrientes de aire caliente ni vientos. Solo un calor radiante constante.
Qué tener en cuenta
Dado que la calefacción por infrarrojos calienta todo lo que toca, su eficacia depende de que haya una visión clara del área a calentar. Si los muebles bloquean la trayectoria del calor, pueden crear sombras que reducen ligeramente su efecto. Es importante instalarla a la altura y ángulo adecuados para que el calor se distribuya uniformemente por toda la zona de estar.
La unidad necesita un circuito eléctrico dedicado y debe ser instalada por un electricista calificado. Una vez instalada, se obtiene comodidad, con un bajo nivel de ruido y un control constante. Es un calor confiable, que contribuye a mejorar la circulación sanguínea y, por lo tanto, a la sensación de bienestar.