
Hacer que los calentadores industriales sean realmente “inteligentes”
La mayoría de los calentadores de fábricas simplemente distribuyen aire caliente, lo cual es problemático, ya que el calor se queda atrapado en el techo, mientras que los pies siguen sintiéndose fríos. Los calentadores de tipo radiante son diferentes: envían ondas infrarrojas directamente hacia las personas y los equipos que se encuentran en el suelo. Es como si el calor llegara directamente a ellos.
Pero la verdadera magia ocurre cuando dejamos de usar controles manuales y conectamos estos calentadores a un sistema inteligente.
Por qué la velocidad es importante
Con los calentadores tradicionales, uno tiene que esperar a que el aire se mueva. Tarda mucho tiempo. Las ondas infrarrojas, en cambio, no esperan. Si conectamos un relé inteligente o un PLC, los calentadores pueden encenderse en cuanto un sensor detecte frío o usted presione un botón en su teléfono. Se siente el calor al instante. Un minuto estás temblando en un lugar frío, y al siguiente, parece que estás bajo el sol. Es una gran diferencia para quienes trabajan en el suelo.
Cómo configurarlo (sin causar problemas)
Para hacer que esto funcione, necesitarás un gateway inteligente, generalmente algo con tecnología Zigbee o Wi-Fi, que actúe como intermediario entre la fuente de alimentación y los calentadores.
Aquí es donde hay que tener cuidado.
Estos calentadores consumen mucha energía. Si intentas conectar varios de ellos a través de un interruptor inteligente de baja capacidad, podrías dañar tu equipo o hacer que se apaguen los interruptores. No hagas eso. En su lugar, utiliza un controlador inteligente para activar un contactor de alta capacidad. Deja que el contactor se encargue de manejar la energía, y que el interruptor inteligente solo sirva como señal para activarlos.
Las desventajas
Los sistemas inteligentes son excelentes para programaciones y control remoto, pero no son perfectos. Los componentes electrónicos pueden fallar. La conexión Wi-Fi también puede interrumpirse.
No hay nada peor que quedar atrapado en un lugar frío porque el router decide reiniciarse. Por eso siempre colocamos un interruptor físico en la pared. Si la red falla, basta con activar ese interruptor para volver a tener calor. Simplemente así.