
Hablemos sobre los calentadores de baño (y por qué son importantes sus ojos)
Cuando se instala un calentador en el baño, un nivel de resistencia al agua de IP65 es un buen punto de partida, pero no es suficiente. También hay que pensar en cómo se siente uno al estar debajo de él, especialmente si se tienen hijos o si el aparato está instalado en un lugar donde se pueda ver fácilmente.
El problema del resplandor
La mayoría de las lámparas infrarrojas convencionales emiten demasiada luz visible y rayos UV, lo cual puede ser perjudicial para los ojos. Nadie quiere sentirse como si estuviera mirando una antorcha de soldadura mientras intenta secarse.
Para solucionar esto, utilizamos recubrimientos especiales de cuarzo y filamentos filtrados. En esencia, eliminamos la luz azul intensa y los rayos UV. Lo que queda es el calor en los rangos de infrarrojo cercano y lejano. De esta manera, aún se obtiene ese calor agradable en la piel, pero sin el resplandor molesto.
Evitar que entre agua (y mantener el calor dentro)
El grado IP65 asegura que no entre polvo y que los salpicaduras de agua no causen problemas. Utilizamos juntas de silicona resistentes a altas temperaturas para sellar todo perfectamente. Esto es necesario, ya que el agua y los circuitos de alta tensión pueden causar problemas graves.
Pero aquí está el problema: cuando se sella bien el aparato, el calor se queda atrapado adentro. Si no tenemos cuidado, los componentes internos podrían dañarse. Por eso utilizamos disipadores de calor de aluminio. Ellos ayudan a dispersar el calor lejos de los cables y del dispositivo, evitando así que se dañe por dentro.
Instalación adecuada
Estos calentadores se conectan directamente a las líneas eléctricas estándar de 220V-240V. Dentro del aparato hay un reflector de aluminio pulido que dirige el calor hacia abajo.
Un consejo: no los instale demasiado cerca del techo. Si están demasiado cerca de la cabeza, el calor será demasiado intenso. Generalmente, recomendamos instalarlos a una altura de al menos 2.2 metros. Esto permite que el calor se disipe antes de llegar a la piel, haciendo que la experiencia sea más cómoda y menos agobiante.