
¿Por qué sometemos a los calentadores de baño a pruebas tan severas?
Los baños son, sin duda, un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay vapor denso, salpicaduras de agua, y las temperaturas pueden cambiar drásticamente en unos cinco minutos, pasando de muy bajas a extremadamente altas.
En la caja del calentador se indica una clasificación “IPX4”. Eso significa que la carcasa exterior puede resistir algunas salpicaduras de agua. Pero lo importante es que esa clasificación no indica si los componentes internos del calentador se oxidarán después de dos años de uso.
El problema oculto del vapor
El vapor de agua es algo sutil: no se queda solo en la superficie, sino que también penetra a través de los sellos. Una vez dentro, se acumula en los cables y en los contactos del tubo de cuarzo. Con el tiempo, esto provoca problemas, como cortocircuitos. Para evitarlo, utilizamos pruebas de envejecimiento bajo condiciones de alta humedad. Es un proceso duro, pero permite detectar cualquier defecto en los componentes antes de que ocurran problemas en el baño.
El problema del calor
Las lámparas de infrarrojos generan un calor extremo. Esto es útil para secarse, pero también daña los componentes electrónicos. El calor hace que los sellos se expandan y contrajan. Si el material no es adecuado, se agrietará. Y una vez que un sello se rompe, la protección IPX4 ya no sirve de nada.
También vigilamos atentamente los puntos de conexión. Si el metal no está bien protegido, la humedad lo destruirá. Esto aumenta la resistencia eléctrica, lo que hace que los cables se sobrecalienten. Y así, el calentador deja de funcionar.
¿Por qué nos tomamos la molestia?
Si se saltan estas pruebas, se está jugando con el producto. Es posible que el calentador funcione perfectamente durante un mes, pero luego, cuando llegue un período de alta humedad, dejará de funcionar. Nosotros realizamos estas pruebas para que usted no tenga que lidiar con un producto defectuoso o con reparaciones complicadas más tarde. Recuerde: la clasificación IPX4 solo protege contra las salpicaduras de agua, pero son las pruebas de envejecimiento las que realmente evitan problemas debido al vapor.